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Mujeres cooperativistas de Avellaneda visitaron LAR para compartir experiencias y fortalecer la intercooperación

Mujeres cooperativistas de Avellaneda visitaron LAR para compartir experiencias y fortalecer la intercooperación

Una delegación de 60 mujeres integrantes de los Grupos de Encuentro para la Acción y Capacitación Cooperativa (GEACC) de la Cooperativa Unión Agrícola de Avellaneda visitó La Agrícola Regional. La jornada incluyó un recorrido institucional por distintas unidades de negocio, espacios de intercambio con el Grupo Arco Iris y la participación de jóvenes vinculadas a ambas entidades. El encuentro puso en valor el rol de las mujeres, la formación cooperativa, el liderazgo y la construcción de capital social en las comunidades.

La Agrícola Regional recibió a una delegación integrada por 60 mujeres pertenecientes a los Grupos de Encuentro para la Acción y Capacitación Cooperativa (GEACC) de la Cooperativa Unión Agrícola de Avellaneda, en el marco de una visita institucional destinada a generar un espacio de intercambio con el Grupo de Mujeres Arco Iris de LAR.
La iniciativa, que fue organizada y coordinada desde Fundación LAR, surgió a partir del interés de los grupos de ambas cooperativas por conocerse, compartir experiencias y poner en común distintas formas de participación y vinculación con las comunidades. Los GEACC de la Unión Agrícola de Avellaneda cuentan con una trayectoria de más de tres décadas y desarrollan su actividad en distintas localidades del norte santafesino, con una fuerte presencia territorial y comunitaria.
La jornada se desarrolló en el salón del Centro de Jubilados y Pensionados Nacionales de Crespo, donde se realizó la apertura institucional. La bienvenida estuvo a cargo del presidente de la Fundación La Agrícola Regional, Guillermo Müller; la directora de la entidad, licenciada Natalia De Noni; la coordinadora del Grupo Arco Iris, Carina Senger; y el responsable del área de Comunicación de la Cooperativa, licenciado Luciano Mastaglia.
En las palabras iniciales se destacó especialmente el valor de este tipo de encuentros para el movimiento cooperativo: la posibilidad de acercar instituciones que comparten principios y valores, conocer experiencias desarrolladas en distintos territorios, aprender de las prácticas de otras organizaciones y generar nuevos vínculos que contribuyan a fortalecer el capital social cooperativo. En este sentido, la intercooperación fue presentada como una herramienta fundamental para el crecimiento del movimiento, no solamente desde una perspectiva económica o institucional, sino también como una forma concreta de construir comunidad, transmitir conocimientos, generar participación y encontrar respuestas colectivas a los desafíos que atraviesan las organizaciones y los territorios donde están presentes.

Natalia De Noni y Guillermo Muller, junto a integrantes del Grupo Arco Iris


La delegación visitante fue presentada por su coordinadora, Silvia Dolzani, quien compartió aspectos vinculados con la organización y el trabajo que desarrollan los GEACC de la Unión Agrícola de Avellaneda. También participaron de las palabras de presentación las consejeras de la entidad, Leticia Solari, Natalia Venica y Marina Masat quienes acompañaron institucionalmente a la delegación durante la jornada.
A las palabras de bienvenida se sumó el gerente general de LAR, contador Diego Maier, quien profundizó sobre el sentido dirigencial que adquieren estos espacios de encuentro. En su intervención puso en valor la posibilidad de que dos cooperativas con una importante trayectoria puedan abrir sus puertas, mostrar sus experiencias, escuchar a sus integrantes y generar instancias de aprendizaje compartido. Asimismo, amplió algunos de los conceptos presentados previamente a través del video institucional de LAR y brindó mayores detalles sobre el funcionamiento y la dimensión del complejo agronómico de la Cooperativa y la fábrica de industrialización de pecán, que despertó especial interés entre las visitantes, ya que se presenta como una unidad de negocio que en los últimos años ha adquirido una creciente dimensión dentro de LAR.

El gerente general, Cr. Diego Maier, brinda el saludo institucional al grupo de mujeres de la Cooperativa UAA

Conocer la Cooperativa desde adentro
Antes del almuerzo, la delegación realizó un recorrido por el Hipermercado de casa central de LAR, donde pudo conocer la diversidad de productos y servicios que se ofrecen a los consumidores y, particularmente, profundizar sobre la presencia de producciones regionales en las góndolas. En este recorrido tuvo especial protagonismo el Grupo Hortícola LAR, una iniciativa que vincula a productores familiares de la región con la entidad y que permite acercar verduras y hortalizas frescas a los consumidores a través de un circuito de comercialización cooperativo.
Para las visitantes, conocer este proceso permitió observar de manera concreta cómo una cooperativa puede articular diferentes eslabones de una cadena productiva y comercial, dando espacio a productores de menor escala y favoreciendo la llegada de alimentos frescos producidos en la región a los consumidores.

Un recorrido por las unidades productivas
Luego del almuerzo, la delegación continuó con el recorrido institucional por diferentes unidades de negocio de La Agrícola Regional. La primera parada fue el Complejo Agronómico, donde fueron recibidas por los encargados de área, Martín Montiel y Luciano Erbes. Allí pudieron conocer en detalle las características de esta unidad, sus principales actividades y el modo en que la Cooperativa articula servicios y soluciones destinados al sector productivo.

Martin Montiel y Luciano Erbes junto a la delegación. Complejo Agronómico LAR.


Posteriormente, el grupo se trasladó al Centro de Distribución, donde fue recibido por su responsable, Sergio Riffel. En este espacio se explicó la dinámica logística que permite abastecer a los distintos supermercados de LAR, mostrando un aspecto central de la estructura de una cooperativa que cuenta con diferentes puntos de comercialización y necesita coordinar diariamente el movimiento de productos, mercaderías y recursos.

Sergio Riffel recibe a las visitantes en el Centro de Distribución.

El último punto del recorrido productivo fue la Planta Acopiadora e Industrializadora de Nuez Pecán, donde las visitantes pudieron conocer en profundidad una de las experiencias productivas con mayor proyección de LAR.
Allí fueron recibidas por el responsable de la unidad, Cristian Axt; la ingeniera Carolina Holzheier y la responsable de Calidad, Gabriela Gassmann. La visita permitió abordar diferentes aspectos relacionados con la producción primaria, las variedades implantadas, el manejo del cultivo, el proceso de acondicionamiento e industrialización y los controles de calidad que atraviesa el producto antes de su comercialización.
La actualidad de esta unidad despertó numerosas consultas entre las visitantes, especialmente en relación con el crecimiento de la producción, el agregado de valor en origen, las exigencias de calidad y las posibilidades que genera la inserción del producto en mercados internacionales. La experiencia demuestra cómo una organización cooperativa puede acompañar a los productores, integrar diferentes etapas de una cadena y avanzar hacia mercados cada vez más exigentes.

El equipo de Pecán junto a las mujeres de la UAA

Dos experiencias, una misma mirada cooperativa
Durante la tarde, nuevamente en el salón del Centro de Jubilados y Pensionados Nacionales, se desarrolló el espacio de intercambio entre los GEACC de la Unión Agrícola de Avellaneda y el Grupo Arco Iris de La Agrícola Regional.
Antes de comenzar con las exposiciones, las participantes recibieron el saludo del presidente de LAR, Horacio Gross, quien destacó la importancia de generar este tipo de encuentros entre instituciones cooperativas. En su mensaje remarcó que tanto La Agrícola Regional como la Unión Agrícola de Avellaneda tienen una extensa trayectoria vinculada al desarrollo de sus comunidades y que, más allá de las particularidades de cada territorio, ambas instituciones comparten una misma concepción: trabajar para que el cooperativismo sea una herramienta concreta de desarrollo, integración y generación de oportunidades para las personas y las familias que forman parte de sus comunidades.

El Presidente, Horacio Gross, presente en la segunda parte de la jornada.


A continuación, Silvia Dolzani presentó un detallado panorama sobre el trabajo que desarrollan los GEACC de la Unión Agrícola de Avellaneda. Su exposición permitió conocer las distintas iniciativas que llevan adelante los grupos, su presencia en diferentes localidades y la manera en que articulan acciones con diversos actores sociales e instituciones de sus territorios.
Por su parte, Carina Senger presentó la experiencia del Grupo Arco Iris de LAR, poniendo en valor el recorrido que este espacio ha construido dentro de la Cooperativa y su relación permanente con la comunidad. A través de sus propuestas, el grupo funciona como un ámbito de participación femenina, generación de iniciativas y construcción de vínculos, llevando adelante actividades que buscan responder a necesidades concretas del entorno.
La trayectoria del Grupo Arco Iris muestra, precisamente, cómo la participación puede convertirse en acción cooperativa. A lo largo de los años, el grupo ha impulsado propuestas vinculadas con la alimentación, la educación, la solidaridad y el acompañamiento a instituciones de la comunidad, funcionando como un puente entre necesidades sociales y capacidades de respuesta.
El intercambio también permitió recuperar la voz de exintegrantes del Grupo Arco Iris, quienes compartieron recuerdos y experiencias de otras etapas. Sus testimonios permitieron establecer paralelismos entre iniciativas desarrolladas en diferentes momentos históricos y proyectos que actualmente llevan adelante las nuevas integrantes, demostrando que muchos de los desafíos pueden cambiar con el tiempo, pero que la esencia de la participación cooperativa permanece.

Carina Senger y el Grupo Arco Iris.

Una visión de liderazgo desde la juventud
La jornada también tuvo un espacio destinado a conocer el trabajo que desarrollan las nuevas generaciones dentro de ambas instituciones.
En primer término, Carla Stechina, integrante de la Juventud de la Unión Agrícola de Avellaneda, compartió su experiencia y presentó una mirada vinculada con el rol de los jóvenes dentro de la organización cooperativa.
La experiencia de la Unión Agrícola de Avellaneda contempla a la juventud como un ámbito de formación y desarrollo de futuros líderes cooperativistas, con iniciativas destinadas a adquirir herramientas dirigenciales, empresariales y de liderazgo.
Más tarde fue el turno de Antonella Gross, integrante de la Juventud Cooperativista de LAR y expresidenta del grupo de jóvenes. Su exposición estuvo centrada en los proyectos desarrollados desde este espacio, las experiencias de participación y los vínculos establecidos con otros actores de la comunidad.
El trabajo de la JAC representa, en este sentido, una apuesta por la continuidad institucional: formar jóvenes que no solamente conozcan los principios cooperativos, sino que puedan llevarlos a la práctica, relacionarse con otras organizaciones y asumir progresivamente responsabilidades dentro de la vida institucional.

Antonella Gross, integrante de la JAC de LAR compartiendo su experiencia de liderazgo y cooperación.

Una merienda para seguir compartiendo
Luego de las exposiciones, las integrantes de ambos grupos compartieron una merienda, que permitió prolongar de manera distendida el intercambio iniciado durante la jornada.
Las conversaciones continuaron alrededor de experiencias personales, proyectos, actividades comunitarias y diferentes formas de participación dentro de cada cooperativa. El espacio sirvió también para profundizar vínculos que exceden la jornada y que pueden convertirse, a futuro, en nuevas acciones de cooperación entre ambos grupos.
El cierre institucional estuvo a cargo del presidente de LAR, Horacio Gross; el presidente de la Fundación La Agrícola Regional, Guillermo Müller; y la consejera Viviana Grinóvero, quienes coincidieron en destacar el valor de la visita y la importancia de sostener estos espacios de encuentro.
En las palabras finales también se hizo referencia al rol de las familias y del entorno cercano como sostén de quienes participan activamente en las instituciones. El compromiso cooperativo requiere tiempo, dedicación y voluntad, y detrás de cada persona que asume una responsabilidad institucional existe muchas veces una red familiar y comunitaria que acompaña y permite que esa participación pueda sostenerse en el tiempo.

Intercooperación para construir futuro
La visita de las mujeres de la Unión Agrícola de Avellaneda a La Agrícola Regional dejó como resultado mucho más que un recorrido por instalaciones y unidades de negocio. Permitió poner en común dos experiencias cooperativas que, desde territorios diferentes, trabajan sobre una misma convicción: las instituciones adquieren verdadera dimensión cuando son capaces de generar participación, formar personas y transformar positivamente las comunidades en las que están insertas.
El encuentro mostró que la intercooperación no es solamente un principio expresado en documentos institucionales, sino una práctica que puede materializarse en acciones concretas: abrir las puertas, conocer otras experiencias, escuchar, preguntar, compartir conocimientos y construir nuevos vínculos.
En tiempos en los que las organizaciones necesitan fortalecer su capacidad de adaptación y, al mismo tiempo, preservar su identidad, estos espacios adquieren un valor estratégico. Mujeres que participan, jóvenes que se forman, dirigentes que acompañan, familias que sostienen y cooperativas que comparten sus experiencias conforman una trama que fortalece el capital social y permite proyectar el movimiento hacia el futuro.

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