Grupo Hortícola
Grupo Hortícola, producción local que nos representa

Grupo Hortícola, producción local que nos representa

Nueve familias de la zona sostienen hoy una actividad hortícola que encontró en LAR un aliado para producir, crecer y permanecer en sus tierras. La Cooperativa adquiere la totalidad de la producción del grupo y genera un canal directo con los consumidores. Cerca del 20% de las verduras y hortalizas que se comercializan en el Hipermercado LAR proviene de estos productores locales.

Cuando una persona recorre el sector Frutas y Verduras del Hipermercado LAR y elige una lechuga, un atado de acelga, un repollo o un zapallito, detrás de esa compra existe mucho más que un producto fresco y de calidad. Hay una familia, una parcela de tierra, muchas horas de trabajo y una forma de producir que encuentra en el vínculo con la Cooperativa una posibilidad concreta de continuar el desarrollo de esta actividad.
Actualmente, las familias integran el Grupo Hortícola LAR, un espacio que representa una de las expresiones más concretas del compromiso de la Cooperativa con los productores de menor escala de su zona de influencia. LAR adquiere la totalidad de la producción que generan estos horticultores y la incorpora a sus canales comerciales, especialmente a través del Hipermercado.

Una cadena de valor clave en la producción regional
El Grupo Hortícola tiene una larga historia dentro de LAR. Sus antecedentes se remontan a la década de 1990, cuando la Cooperativa comenzó a promover la horticultura como una alternativa para pequeños productores familiares de la zona que enfrentaban dificultades para sostener sus explotaciones. El objetivo era generar nuevas posibilidades productivas que permitieran preservar el arraigo rural y evitar que familias con pequeñas superficies debieran abandonar sus tierras.
Con el tiempo, esa iniciativa se transformó en un verdadero circuito corto de comercialización: la producción se realiza en establecimientos cercanos y llega al consumidor a través de las propias góndolas de LAR. Este modelo permite reducir distancias e intermediaciones y, al mismo tiempo, generar un vínculo más directo entre quienes producen y quienes compran.

Producción diversa y adaptada a la región
La producción del Grupo Hortícola combina distintas especies hortícolas, de acuerdo con las posibilidades de cada establecimiento y con las características de las diferentes épocas del año.
Entre los productos que históricamente forman parte de la producción se encuentran: cebolla, ajo, albahaca, calabacita, choclos, kale, melón, morrón, pepino, zapallo, lechuga acusay, lechuga crespa, lechuga repollada y lechuga mantecosa, cebolla de verdeo, espinaca, acelga, zapallitos, ajo puerro, repollo blanco, repollo colorado, rabanito, perejil, rúcula, remolacha, pepinitos, brócoli, coliflor, achicoria, sandias , berenjenas, tomate redondo, perita y cherry, ají, batatas coloradas, batatas zanahoria , chauchas, zapallitos zucchini y zanahoria.
Esta diversidad no es un dato menor. La horticultura exige observar permanentemente el clima, los ciclos de cada cultivo, las condiciones del suelo, las necesidades de riego, los momentos de siembra y cosecha y las condiciones en las que cada producto debe ser acondicionado para llegar al consumidor.
Por eso, detrás de cada cajón que llega al Hipermercado existe un conocimiento acumulado y una planificación que combina experiencia familiar y acompañamiento técnico.

Sector Frutas y Verduras de Hipermercado

Trazabilidad y tecnificación
Uno de los valores diferenciales del Grupo Hortícola está en la cercanía.
Desde 1993, en este sistema de comercialización de estas características, LAR conoce a quienes producen, conoce sus establecimientos y mantiene un vínculo directo con ellos. Esa cercanía permite acompañar los procesos y tener una mirada sobre cómo se desarrolla la producción.
La trazabilidad, en este sentido, adquiere un valor que va más allá de identificar el origen de una mercadería. Significa poder reconocer el recorrido que existe entre la tierra y la góndola: quién produjo, dónde se produjo y bajo qué criterios se desarrolló el cultivo.
Pero producir cerca también implica evolucionar y adaptarse a los nuevos desafíos de la actividad. Los productores del Grupo Hortícola vienen incorporando tecnología, conocimientos y nuevas herramientas para mejorar sus procesos, optimizar recursos y sostener la calidad de sus productos. La tecnificación se convierte así en un aspecto clave para mantener la competitividad en un mercado cada vez más exigente, donde ya no alcanza solamente con producir: es necesario hacerlo con eficiencia, calidad, continuidad y atendiendo a las nuevas demandas de los consumidores.

El sector distintivo de la producción regional. Hipermercado Crespo.

Casi una quinta parte de la producción comercializada
Actualmente, la producción del Grupo Hortícola representa cerca del 20% de las verduras y hortalizas comercializadas en el Hipermercado LAR.
El dato permite dimensionar la importancia que alcanzó una iniciativa nacida para acompañar a pequeños productores. Lo que comenzó como una alternativa para diversificar las producciones familiares se convirtió, con el paso de los años, en una parte significativa del abastecimiento de la verdulería.

Capital humano en acción. Raquel Müller, Nelson Müller; Ignacio Schell; Raul Exner; Ana Paula Pérez, Heriberto Lell; Elbio Schneider, junto a la ingeniera agrónoma Gabriela Weber. Ausentes: Oscar Ulrich y Milton Schneider.

Sentido cooperativo
La responsabilidad social de una organización cooperativa no se limita a desarrollar acciones aisladas. También se expresa en la manera cotidiana en que se toman decisiones, se construyen relaciones y se generan oportunidades dentro de la comunidad.
Los productores y sus familias constituyen uno de los grupos de interés centrales de LAR. La relación con ellos forma parte de una concepción de desarrollo que busca que el crecimiento de la Cooperativa también genere posibilidades para quienes producen en su zona de influencia.
En este caso, la herramienta es concreta: LAR compra la producción, ofrece un canal de comercialización y acompaña técnicamente el desarrollo de la actividad.

El Grupo Hortícola produce para la Cooperativa desde 1993.

Personas, decisiones y compromisos
Está el productor que prepara el suelo y siembra. Está la familia que acompaña la tarea cotidiana. Está el asesoramiento técnico. Está la cosecha y el acondicionamiento. Está LAR, que recibe y comercializa la producción. Y está finalmente el consumidor que, muchas veces sin conocer toda esa historia, elige un producto que fue producido cerca de su comunidad. Ese vínculo es, quizás, una de las expresiones más concretas del cooperativismo: hacer que una oportunidad individual pueda convertirse en una posibilidad colectiva.
El Grupo Hortícola LAR continúa demostrando que apoyar a los pequeños productores significa contribuir a que familias de nuestra zona de influencia puedan seguir produciendo, trabajando sus tierras y proyectando su futuro.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *