
Se cumplen 20 años de la sucursal Alcaraz
Nos alejamos del corazón central de LAR para desembarcar en el norte, en una sucursal joven y emprendedora, ubicada en la localidad de Alcaraz.
Emplazada sobre Ruta 127 en el acceso al pueblo, a la altura del km 101, la planta de acopio de cereales de la sucursal Alcaraz se muestra imponente. Cruzamos un pasillo y llegamos a la oficina del encargado de la sucursal, Javier Klug, que nos esperaba desde temprano de la tarde.
En una tierra fuertemente demarcada por la historia cooperativa, LAR marca presencia en diciembre del año 2003. “A finales de 2003 empecé a recorrer la zona de influencia. Los insumos que vendíamos y el cereal que acopiábamos se derivaba a la sucursal de Tabossi”, afirma el responsable de la sucursal, oriundo de la zona rural de Bovril.
Fue tan rápida la respuesta de la comunidad zonal que la cooperativa optó por abrir una oficina en el pueblo. “En febrero de 2004 se alquiló un salón dentro de la localidad. De ahí proveíamos los insumos, alimento balanceado y productos YPF. La zona tiene muchos productores y generaba buenas expectativas, por lo que LAR adquirió el actual terreno y se construyó la planta que comenzó a operar en 2006”, comenta Klug.
El 6 de abril de 2006 los silos de La Agrícola Regional en Alcaraz se pusieron en funcionamiento. La sucursal abría sus puertas a la región impulsada por las mismas necesidades de la comunidad. “Arrancamos con una capacidad de 10.000 toneladas, un volquete y una secadora a gas de 120 tn/hs. Éramos cinco empleados para toda la planta”, recuerda Javier.
Uno de los primeros problemas que se presentaron en la sucursal fue el de capacidad de almacenamiento de insumos, por lo que se construyó un galpón de 675 m2, dividido en tres sectores que se utiliza hasta la actualidad para hacinar agroquímicos, semillas y fertilizantes. Además cuenta con un distribuidor diesel con una capacidad de 60.000 litros de almacenaje.
En la actualidad 16 empleados se desempeñan en la planta. “Cada uno tiene tareas preestablecidas, pero nos ayudamos entre todos. Nuestra base de trabajo se fundamenta en la confianza y la responsabilidad. Es un equipo fuerte consolidado sobre esas bases y cada uno sabe cómo y hasta dónde actuar”, comenta satisfecho Javier Klug, refiriéndose al personal.
Desde la sucursal se brinda a los asociados un amplio abanico de servicios que van desde acopio de cereales, combustible puesto en el campo, aceites y lubricantes, servicios de pulverización, aplicación de fertilizante líquido, veterinaria, corralón, ferretería, asesoramiento profesional y comercialización de seguros patrimoniales.

Actualmente la sucursal cuenta con cuatro silos de 4.300 toneladas cada uno y dos de 1.500 toneladas. El equipamiento instalado en esta moderna planta permite incrementar la agilidad en la descarga, contando con dos norias de más de 200 toneladas/hora y otra de 150 toneladas/hora. Se cuenta además con una secadora de 120 toneladas/hora y dos de los silos son de base plana, evitando así las filtraciones y permitiendo una mayor conservación del grano.
En el mes de su 20º aniversario, la sucursal Alcaraz, instalada en una tierra con fuertes raíces cooperativas, donde la agricultura y la industria lechera siguen siendo -como desde sus albores- los cimientos de su economía, demuestra con creces el desarrollo alcanzado en este tiempo. El espíritu de solidaridad y servicio de esta joven planta de acopio hace enardecer las calderas del motor productivo de la región y se ha convertido en una herramienta fundamental para el crecimiento de su gente.
