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Con profunda tristeza, despedimos a Flavio

Con profunda tristeza, despedimos a Flavio

El pasado 24 de noviembre la vida nos golpeó en lo organizacional y en lo humano. Nos tocó despedir a un compañero que marcó profundamente la historia cotidiana de La Agrícola Regional. A los 62 años, se fue alguien cuya trayectoria no puede medirse solo en tiempo, sino en vínculos, aprendizajes y ejemplos.
Flavio Pittavino nació el 28 de noviembre de 1962. Ingresó a LAR el 21 de marzo de 1988, con 26 años. Se inició en el sector Recepción, estuvo un tiempo en Cuentas Corrientes, y consolidó su trayectoria en el departamento de Compras de Hipermercado. Allí, su figura fue sinónimo de equilibrio. Tenía una personalidad conciliadora, de esas que ordenan sin imponer y conducen sin levantar la voz. Ejercía el liderazgo desde la confianza, con una amplitud genuina hacia cada integrante del equipo. Escuchaba, preguntaba, daba lugar. Tomaba sugerencias y hacía partícipes a sus compañeros, convencido de que los mejores resultados nacen del trabajo colectivo y del respeto mutuo.

Flavio da el discurso en representación de los empleados que cumplieron 25 años de servicio, en 2013.


Siempre trabajó con un objetivo claro: fortalecer el área y estar a la altura de lo que la Cooperativa demanda. Entendía el rol estratégico de su sector y asumía cada desafío con responsabilidad, compromiso y una mirada amplia, pensando no solo en el presente, sino en el crecimiento sostenido de LAR. Su manera de trabajar dejó bases firmes, procesos consolidados y, sobre todo, personas que crecieron junto a él.
En lo personal, demostró una fuerza interior admirable. Supo batallar contra las adversidades con entereza, sin perder la calma ni el compromiso. Aun en los momentos difíciles, eligió seguir adelante, cumpliendo con su tarea y acompañando a su equipo. Esa fortaleza silenciosa fue, para muchos, una lección de vida.
Durante 37 años aportó su mirada y su trabajo de manera leal e incansable a nuestra Cooperativa. No solo cumplió una función: construyó pertenencia. Su historia es parte de la historia de nuestra organización, y su legado vive en cada gesto de compañerismo, en cada decisión tomada con responsabilidad y en cada espacio donde el diálogo y el respeto siguen siendo el camino.
Hoy lo recordamos con gratitud y profundo respeto. Porque hay personas que no se van del todo: permanecen en lo que ayudaron a construir y en quienes tuvieron el privilegio de compartir el camino con ellas.

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